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San Ignacio de Loyola

San Ignacio de Loyola

San Ignacio de Loyola

Santoral 31 Julio

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Vida de San Ignacio

Su Familia

Educación y Obra

Preguntas frecuentes

Oracion San Ignacio

San Ignacio de Loyola,

Tu que eres ejemplo de la humildad y caridad.
Siervo fiel de Dios y apóstol incansable de Cristo, te invocamos con humildad y devoción.

Tú que experimentaste la conversión y dedicaste tu vida al servicio de la Iglesia, ruega por nosotros ante Dios.

San Ignacio de Loyola, maestro espiritual, enséñanos a discernir la voluntad de Dios en nuestras vidas cotidianas, que sepamos escuchar la voz de Cristo nuestro señor y seguir sus inspiraciones con valentía y generosidad.

Tú que fundaste la Compañía de Jesús para gloria de Dios y salvación de las almas, intercede por nosotros y fortalece tu misión a la Iglesia y a la humanidad con nuestra fe.

San Ignacio de Loyola, modelo de oración y contemplación, ayúdanos a profundizar en nuestra relación con Dios y a crecer con fe y esperanza en su santidad cada día.

Que nuestra vida sea un reflejo de amor por Cristo, por la religión y por el prójimo como lo fue la tuya. Que podamos seguir tu ejemplo de entrega a Dios todo poderoso.

Te pedimos, San Ignacio, que intercedas por nosotros en nuestras necesidades actuales, y me ayudes con

( hacer aquí la petición )

Que podamos recibir las gracias y bendiciones que necesitamos para ser fuertes y vivir la voluntad de Dios.

Ruega por nosotros,
Amén.

Vida de San Ignacio

San Ignacio de Loyola, nacio como Íñigo López de Loyola el 23 de Octubre del año 1491 en el seno de una familia noble. La residencia tenía una estructura fortificada típica de la nobleza vasca y estaba ubicada en Azpeitia, Guipúzcoa, España.

Su lugar de nacimiento situado en el valle del río Urola y casa natal de San Ignacio de Loyola, fue reformado en el actual Santuario de Loyola, dedicado San Ignacio de Loyola. Se ha convertido en un complejo arquitectónico religioso y lugar de peregrinación y espiritualidad por dos acontecimientos: el nacimiento de Íñigo López de Loyola en 1491 y su conversión católica en 1521.

Tras su muerte por malaria en el año 1622, fue enterrado en la cripta de la iglesia Maria della Strada de Roma, que esta considerada la primera iglesia jesuita de Roma.

Santuario de Loyola

Fuente: Wikipedia | San Ignacio de Loyola

San Ignacio de Loyola herido de gravedad en Batalla de Pamplona en el año 1521

San Ignacio de Loyola desde edad temprana, fue educado como noble e instruido en carrera militar siguiendo la tradición familiar. Formó parte de las tropas del reino de Castilla, siempre obediente al Papa. En la Batalla de Pamplona en 1521 y cuando tenía 30años, fue herido de gravedad, siendo este hecho determinante en su vida, pues con la lectura mientras se encontraba convalesciente, lo llevó a profundizar su fe y a imitar a los santos, dando lugar así su reconversión espiritual.

La vida y obra de San Ignacio de Loyola, el fundador de la Compañía de Jesús y conocida como la orden de los jesuitas, que más tarde tuvo un impacto significativo en la Iglesia Católica y en la educación a nivel mundial. Fue su primer general al frente de la compañía, cargo que ostentó durante 15 años, desde 19 de abril de 1541 hasta la fecha de su muerte por malaria, en Roma el 31 de julio de 1556.

San Ignacio de Loyola, fue considerado una de las personalidades más notables e influyentes del siglo XVI y canonizado después de su muerte en 1622, declarado patrono de los ejercicios espirituales por Pío XI.

Familia de San Ignacio

San Ignacio de Loyola, nació el 23 de octubre de 1491 en el castillo de Loyola, ubicado en Azpeitia, en la provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco, España. Su nombre de nacimiento fue Íñigo López de Loyola y proviene de una familia noble bien relacionada con la nobleza.

Fue el menor de trece hermanos y su familia tenía una amplia tradición militar, lo que influyó en los primeros años de la vida de Ignacio de Loyola.

Aunque su vida cambió radicalmente después de la batalla de Pamplona que llevó a Ignacio de Loyola a la reconversión espiritual, siempre mantuvo relaciones con su familia y algunos de ellos lo apoyaron en su misión y obra.

La familia de San Ignacio de Loyola fue fundamental en su desarrollo y educación inicial, proporcionándole el contexto social que influyeron en sus primeras decisiones.

Su legado familiar y su propia transformación de espiritu, contribuyeron a su capacidad para fundar y liderar la Compañía de Jesús.

Padre
Beltrán Yáñez de Oñaz y Loyola

Fue el padre de San Ignacio de Loyola y desempeñó un papel crucial en la formación de su carácter y en las primeras etapas de su vida.

Era de una noble familia vasca, la familia de Oñaz y Loyola era conocida por su influencia y poder en la región. Pertenecía a la pequeña aristocracia rural del País Vasco. Tenía el título de señor de Loyola y poseía tierras y propiedades en la región.

La nobleza y la tradición militar de la familia influyeron significativamente en Íñigo antes de su conversión y su camino hacia la fundación de la Compañía de Jesús.

Se casó con Marina Sáenz de Licona y Balda, otra noble de la región. Juntos tuvieron trece hijos, siendo Íñigo el menor. Varios de sus hijos siguieron carreras militares y contrajeron matrimonios estratégicos, fortaleciendo aún más la posición de la familia.

La nobleza vasca estaba frecuentemente involucrada en conflictos y guerras, tanto locales como nacionales. Este ambiente bélico y la participación de su familia en las campañas militares influyeron en la vida de Íñigo.

Beltrán aseguró que sus hijos recibieran una educación adecuada para su estatus. Aunque no se enfocó tanto en la formación religiosa o académica profunda, proporcionó a Ignacio de Loyola (Iñigo) las habilidades necesarias para la vida cortesana y militar.

Beltrán Yáñez de Oñaz y Loyola murió cuando Íñigo aún era joven, pero su linaje continuó a través de sus hijos, y su legado está profundamente entrelazado con la vida y obra de San Ignacio de Loyola.

    Madre
    María Sáenz de Licona y Balda

    María Sáenz de Licona y Balda, madre de San Ignacio de Loyolapertenecía a la nobleza del País Vasco, similar a su esposo, Beltrán Yáñez de Oñaz y Loyola. Su linaje noble contribuyó a enriquecer la posición social de la familia.

    La familia de Licona y Balda era bien conocida y respetada en la región, lo que consolidó la alianza matrimonial con los Oñaz y Loyola.

    Como madre, María habría tenido una influencia significativa en los primeros años de vida de Íñigo, ya que en aquella época tenían la responsabilidad de supervisar la educación y el bienestar de sus hijos, asegurando que crecieran con los valores y habilidades necesarios para mantener la posición social de la familia.

    María Sáenz de Licona y Balda también murió cuando Íñigo era muy joven. Su muerte temprana significó que Íñigo fue criado en gran parte por su padre y otros miembros de la familia.

    Hermanos de San Ignacio

    Nacido Íñigo López de Loyola en una familia con trece hermanos y fue el menor de ellos. De nobleza vasca, influyó significativamente en su formación y vida temprana.

    La familia de Íñigo, aunque marcada por la muerte temprana de sus padres, proporcionó un entorno de apoyo y estructura que influyó en su carácter y decisiones tempranas.

    Los matrimonios y alianzas de hermanos, contribuyeron a una red de influencias que benefició a Íñigo en sus primeros años y posiblemente en sus esfuerzos posteriores.

    • Juan Pérez de Loyola

    Hermano mayor y heredero de la casa-torre de Loyola. Se encargó de la administración de los bienes familiares después de la muerte de su padre y tuvo una gran influencia en Iñigo.

    • Martín García de Loyola

    Hermano con carrera militar y partícipe en campañas militares. Continuó la tradición familiar de servicio militar.

    • Beltrán de Loyola

    Al igual que otros hermanos, Beltrán siguió una carrera militar, contribuyendo a la defensa de los intereses familiares y regionales

    • María de Loyola

    Se casó con Juan de Olazábal, un matrimonio que fortaleció los lazos familiares y sociales de la familia Loyola.

    • Magdalena de Loyola

    Se casó con Ochoa de Aguirre, formando parte de alianzas matrimoniales que eran comunes entre las familias nobles para consolidar su influencia.

    • Pascual de Loyola
    • Hernando de Loyola
    • Pero López de Loyola
    • Ochoa de Loyola
    • Juan de Loyola (Segundo)
    • Sancha de Loyola
    • Caterina de Loyola
    • Juana de Loyola

    Educación y Obra

    Como miembro de una familia noble, Ignacio de Loyola recibió una educación acorde a su estatus, con formación en las artes militares y cortesanas. Esta formación incluyó la esgrima, la equitación y el manejo de armas, preparándolo para una carrera en el ejército al servicio del Duque de Nájera.

    La educación y el entorno familiar de Ignacio inculcaron en él valores de honor, valentía y lealtad, que más tarde influyeron en su vocación religiosa y en la fundación de la Compañía de Jesús.

    Tuvo una trayectoria educativa diversa y bastante notable que comenzó en España y culminó en Francia. A lo largo de su formación, sus estudios fueron interrumpidos y reorientados debido a sus creencias espirituales y encuentros con la Inquisición.

    Los estudios de Ignacio no solo le proporcionaron una base académica sólida, sino que también le permitieron desarrollar y estructurar sus ideas espirituales. Sus estudios en Alcalá y Salamanca, y su rigurosa formación en París, fueron cruciales para la fundación de la Compañía de Jesús.

    Perseveró en su búsqueda de conocimiento y formación teológica con una educación rigurosa y la formación espiritual de Ignacio influyeron profundamente en la fundación de la Compañía de Jesús en 1534, que fue aprobada por el Papa en 1540.

    La orden se enfocó en la educación, la misión y la promoción de la fe católica. Y la experiencia educativa de Ignacio se convirtió en un modelo para las instituciones jesuitas, que han establecido numerosos colegios y universidades en todo el mundo, destacándose por su excelencia académica y formación integral.

    Estudios en Alcalá (1526-1527):

    Durante su tiempo en Alcalá, Ignacio estudió gramática, lógica y teología. Y paralelamente, comenzó a guiar a otros en los «Ejercicios Espirituales».

    Sus enseñanzas y actividades espirituales atrajeron la atención de la Inquisición, que lo arrestó y lo investigó. Fue liberado con la condición de no enseñar hasta completar estudios teológicos más formales.

    Estudios en Salamanca (1527-1528)

    Continuó sus estudios en teología y filosofía. También siguió guiando a otros en prácticas espirituales.

    Nuevamente, su actividad espiritual lo llevó a ser arrestado e investigado por la Inquisición aunque fue liberado con recomendaciones similares a las anteriores.

    Estudios en París (1528-1535)

    En París, Ignacio obtuvo primero un grado de bachiller y luego de maestro en Artes. Estudió humanidades, filosofía y teología en el Colegio de Montaigu y luego en el Colegio de Santa Bárbara.

    Durante su tiempo en París, Ignacio formó un grupo de compañeros que más tarde serían los primeros jesuitas, entre ellos Francisco Javier y Pedro Fabro.

    Continuó practicando y enseñando los «Ejercicios Espirituales», fortaleciendo su enfoque y metodología.

    Obra de San Ignacio
    Ejercicios Espirituales

    Aunque San Ignacio de Loyola es más conocido por su obra «Ejercicios Espirituales», también dejó otros escritos, incluyendo cartas y documentos relacionados con la fundación y organización de la Compañía de Jesús. Sin embargo, estos no son tan ampliamente conocidos o estudiados como su obra principal.

    La espiritualidad ignaciana, basada en los principios establecidos en los «Ejercicios Espirituales», ha influido en una variedad de áreas, desde la educación hasta el acompañamiento espiritual y la teología, dejando un legado perdurable en la tradición cristiana.

    Este libro es una guía espiritual compuesta por series de meditaciones, oraciones y contemplaciones diseñadas para ayudar a los individuos a crecer en su relación con Dios y a discernir su voluntad en sus vidas.

    Los «Ejercicios Espirituales» nos sirve para profundizar en la fe y discernir la voluntad de Dios. Y esta estructurado en cuatro semanas, cada una con un enfoque diferente en la vida espiritual del individuo: el pecado y la necesidad de redención, la vida de Cristo, la Pasión de Cristo y la resurrección.

    Es una herramienta fundamental en la formación espiritual de innumerables personas a lo largo de los siglos, y continúan siendo una parte integral de la espiritualidad católica hoy en día.

    Preguntas Frecuentes

    Cuando nació

    San Ignacio de Loyola nació el 23 de octubre de 1491 en el castillo de Loyola, ubicado en la localidad de Azpeitia, en la provincia de Guipúzcoa, País Vasco, en el norte de España.

    Donde nació

    San Ignacio de Loyola nació el 23 de octubre de 1491 en el castillo de Loyola, una majestuosa fortaleza situada en Azpeitia que hoy en día es centro de peregrinación católico.

    Este pequeño pueblo del País Vasco está rodeado de un paisaje montañoso y pintoresco, que ofreció a San Ignacio un entorno tranquilo y propicio para su formación y sus primeros años de vida.

    Como murio

    San Ignacio de Loyola murio el 31 de julio de 1556 en Roma de causas naturales, a los 64 años. Durante sus últimos años, enfrentó varios problemas de salud que contribuyeron a su fallecimiento. Estos problemas, agravados por el agotamiento debido a sus intensas actividades espirituales y administrativas, llevaron al deterioro de su salud. Aunque no se especifica una enfermedad en particular, se sabe que sufría de problemas estomacales y físicos que lo debilitaban.

    Donde esta enterrado

    San Ignacio de Loyola falleció en la casa de la Compañía de Jesús, que estaba ubicada en lo que hoy es la Iglesia del Gesù, en el centro de Roma. En ese tiempo, esta casa servía como la residencia principal de la orden y el lugar desde donde San Ignacio dirigía las actividades de la Compañía de Jesús. Fue enterrado allí de forma temporal en una tumba simple dentro de la misma casa.

    Posteriormente, trasladaron su cuerpo y se enterro en la Iglesia del Gesù en Roma, Italia. Situada en el centro histórico de Roma, cerca de la Piazza Venezia y el Panteón, es famosa no solo por ser el lugar de sepultura de San Ignacio de Loyola, sino también por su rica historia y magnífica arquitectura barroca.

    La Iglesia del Gesù es la iglesia madre de la Compañía de Jesús (los Jesuitas) y uno de los más importantes templos jesuitas en todo el mundo. Su tumba se encuentra en la capilla de San Ignacio, ubicada en el lado izquierdo del altar principal.

    La capilla de San Ignacio de Loyola, es un espacio decorado con elaborados mármoles, estatuas y frescos que representan la vida y las obras de San Ignacio. Y uno de los principales puntos de peregrinación para los devotos y visitantes que desean rendir homenaje al fundador de la Compañía de Jesús.

    Cuando se celebra

    La festividad de Sant Ignacio de Loyola se celebra anualmente el 31 de julio, marcando el aniversario de su fallecimiento en 1556. Este día es una oportunidad para honrar su vida, sus enseñanzas y su duradero legado.

    Durante la festividad de San Ignacio de Loyola, se llevan a cabo diversas actividades que incluyen:

    • Misas Religiosas:
      Celebraciones litúrgicas que honran su memoria y su obra.
    • Reflexion Espiritual:
      Basados en los «Ejercicios Espirituales» de San Ignacio, que continúan guiando a millones en su crecimiento espiritual.
    • Eventos Educativos:
      Charlas y seminarios en instituciones jesuitas que exploran su legado y su impacto en la educación y la misión.
    Que hizo

    San Ignacio de Loyola es una figura fundamental en la historia de la Iglesia Católica, conocido principalmente por haber fundado la Compañía de Jesús, también conocida como los Jesuitas. Su vida y obra han tenido un impacto duradero en la educación, la espiritualidad y la misión de la Iglesia.

    Que fundó

    San Ignacio de Loyola es conocido principalmente por fundar la Compañía de Jesús, también conocida como los Jesuitas. Fundada en el año 1534 en París por Ignacio de Loyola y un grupo de seis compañeros, incluidos San Francisco Javier y Pedro Fabro.

    Esta orden religiosa católica ha tenido un impacto significativo en la educación, la espiritualidad y las misiones a lo largo de los siglos. Y uno de los principales objetivos de los Jesuitas fue la educación. Fundaron colegios y universidades en todo el mundo, conocidos por su alto nivel académico y formación integral, dedicándose a las misiones en todo el mundo, trabajando en la evangelización y el diálogo intercultural en Asia, África, y las Américas, trabajando para reformar la Iglesia Católica desde dentro y combatir el protestantismo.

    Actualmente, la red de colegios y universidades jesuitas es extensa y continúa ofreciendo una educación de alta calidad en todo el mundo.

    La espiritualidad ignaciana, basada en los Ejercicios Espirituales, sigue siendo una fuente de renovación y profundización de la fe para muchos.

    Que libros leyó

    Durante su convalecencia después de ser herido en la batalla de Pamplona en 1521, San Ignacio de Loyola leyó dos libros que tuvieron un profundo impacto en su vida y que fueron cruciales para su conversión espiritual.

    La Vida de Cristo

    • Autor: Ludolfo de Sajonia.
    • Contenido: Este libro es una obra devocional que relata la vida de Jesucristo en detalle, con meditaciones y reflexiones espirituales. San Ignacio fue profundamente conmovido por las narraciones y las meditaciones sobre la vida de Jesús, lo que le inspiró a contemplar su propia vida y a desear seguir a Cristo más de cerca.

    Flos Sanctorum (Vidas de los Santos)

    • Autor: Santiago de Vorágine.
    • Contenido: Este libro es una recopilación de biografías de santos y mártires cristianos. Las historias de los santos y su dedicación a Dios y la Iglesia inspiraron a Ignacio a considerar una vida de servicio y sacrificio por la fe. En particular, se sintió atraído por los ejemplos de valentía, devoción y santidad que encontró en estas biografías.
    Oración Original a San Ignacio

    «Oh glorioso San Ignacio,
    que entregaste tu vida a la mayor gloria de Dios
    y al servicio de los demás,
    enséñanos a encontrar a Dios en todas las cosas
    y a vivir según su voluntad.

    Tú, que experimentaste una profunda conversión
    y encontraste la verdadera libertad en el servicio a Cristo,
    ayúdanos a discernir su voz en nuestras vidas
    y a seguir sus pasos con generosidad y entrega.

    San Ignacio de Loyola,
    patrono de los ejercicios espirituales
    y guía de la Compañía de Jesús,
    intercede por nosotros ante el Señor,
    para que podamos crecer en santidad
    y llevar la luz del Evangelio a todos los rincones del mundo.

    Amén.»

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